Estamos llegando al final de mayo, y solamente he visto 48 películas. No es normal. A estas alturas, deberías estar llegando a las 80, pero no tengo tanto tiempo como antes. Alguien me preguntó hace poco, cómo hago para ver tantas películas. No son tantas, respondo. Tengo películas en mi ordenador, tengo películas en la mac de Ellen. Tengo películas en el iPod. Y trato de ir al cine cada dos semanas. No he rentado nada últimamente. Pero lo último que vi fue ayer:
The Ex, con Zach Braff y Jason Bateman, que cada vez me cae mejor, y le roba la película al primero desde que aparece en pantalla.
No es una buena comedia, pero es mejor que muchas otras que por ahí de pronto queremos ver. Es problema más grande es que el director no se aplica y la película termina teniendo dos tonos que nunca se consolidan. De pronto es una comedia estúpida y simplona (los primeros 15 minutos), pero en el momento cuando Jason Bateman entra a escena, la cinta cambia velocidades y sucumbe a niveles intensos de eccentricidad y comedia forzada. Bateman es lo mejor de esta película, aunque el personaje de Fred Armisen también intentó brillar, y es una pena que desapareciera tan pronto.
Nada del otro mundo, considerando los protagonistas, esto debió haber sido 100 veces mejor, y es una pena que no haya resultado. No me arrepiento de haberla visto, pero dudo que la veré otra vez.
Antes de eso, fue Assault on Precinct 13, pero también ese mismo día, vi una película que me mantuvo riéndome durante la completa proyección.

Chalk es una película pequeña filmada en Austin, y Nueva York, y aunque Austin no se ve salvo en algunas locaciones interiores, la película tiene todo el sabor de la ciudad. Es un documental-faux que retrata la vida de los maestros a través de un año escolar. En parte como The Office, en parte como Spinal Tap, en parte como Office Space, pero con maestros. Es imposible no sentirte identificado. Ser maestro no es fácil, y esta película retrata muy bien esos sentimientos detrás de la cortina. Y es muy fuckin’ funny.
Antes de eso fue Spider-Man 3, que ya todos saben qué pedo con eso.
Y Sheitan, definitivamente es una cinta rara donde todo transcurrió para mi como si fuera un sueño. De hecho, es una de esas películas que se incrustan en los rincones oscuros de tu mente, y aunque no puedes recordarla a detalle, hay imágenes que quedarán ahí para perturbarte en los momentos que menos lo esperes. Vincent Cassel es un actor que me da miedo. No logro descifrarlo, pero siempre lo disfruto en la pantalla. Lo he visto en tantos personajes tan diferentes, pero siempre arrebatando películas, incluso en una cinta como Ocean’s 12, donde crees que dándole 15 minutos de participación, al lado de Brad Pitt, Matt Damon y George Clooney, Cassel se quedará a distancia, no es posible. Su personaje en esa película tuvo tanta fuerza, que no se te olvida que se necesitaron 12 de Danny para hacer lo que Cassel pudo lograr solo.
Sheitan puede clasificarse con esas cintas de terror rural, ya sabes, los personajes se aislan de la ciudad y en el campo todo es más peligroso. Kim Chapiron debuta con este largo y aunque para mi gusto no está a la altura de Calvaire (para mi gusto), Sheitan es una cinta incómoda en muchos momentos. Aparte de Cassel, la participación de Roxane Mesquida ilumina la pantalla en un personaje ambiguo que nunca terminas por saber quien es su amo. Mesquida es hermosa, y si estás familiarizado con el trabajo de Catherine Breillat, la recordarás por Fat Girl, Sex is Comedy, y pues, ahora estará en Une Vieille Maîtresse, la nueva cinta de Breillat donde juntará a todas sus heroínas Caroline Ducey (Romance), Amira Casar (La Anatomía del Infierno), Sarah Pratt (Brève Traversée), y además las juntará con Asia Argento. Esto me parece demasiado, a lo mejor el mundo acabará en el estreno de esa película.

Ejem, pero estaba hablando de Sheitan. ¿Ves lo que pasa cada que el nombre de Asia viene a mi mente?
Vincent Cassel está desatado aquí. De veras que da miedo, y a pesar de que los personajes “normales” son unos hijos de la chingada que merecen morir, cuando el terror comienza, casi sientes que no se lo merecen, pero a la vez quieres ver a Cassel en acción.
Creo que esas fueron las últimas.
