Traigo dolor de cabeza. Es cansancio, ayer me aventé una ida y vuelta a Laredo, y ya no estoy para esos trotes. Y no he tenido tiempo de grabar el podcast, pero para reponerme, haré una versión doble, es decir, sacaré dos podcasts el mismo día para completar la serie.
Ayer, llegué del viaje y me recosté en la cama, y sin otra cosa mejor que hacer, me dispuse a ver ese documental que Aarón recomendó, ya sabes, The Dark Side of Porn. Channel 4 comenzó a realizar una serie de documentales en el 22005 explorando la industria del entretenimiento adulto. Para resumir, el año pasado sacaron la segunda serie de documentales, y el penúltimo se títula “Does Snuff Exist?” y, pues es una investigación tras la pista de las películas snuff. Total, hay gente que dice que no existen (yo entre ellas), y hay a quienes les parece totalmente viables. Es decir, a mi me parece que sí existen videos donde gente muere, vaya, cabrones que matan personas y los graban, eso sí. Lo que aún me parece increíble es que haya personas que paguen por producirlos para después usarlos para satisfacer un deseo sexual. Pero ese debe ser mi lado positivo.
Y para no repetir lo que Aarón ya dijo en su sitio, pues mejor lo cito textual:
un docu que se enfoca en los mitos y leyendas detras de las producciones “snuff” pasando desde las clasicas del horror como “Cannibal Holocaust” hasta las depravadas “Faces of Death” y “Guinnea Pig” incluyendo un estudio frio sobre la sociedad y su obsesion por capturar la realidad con la nueva tecnologia donde el horror “snuff” se ha diluido gracias a las video-ejecuciones terroristas, con entrevistas a Bernard Rose (“Candyman”), Eli Roth (“Hostel”) y la leyenda Ruggero Deodato el genio detras “Cannibal Holocaust”. (ve el documental en Film Threat)
Entonces, ayer, para descansar y relajarme, me puse a ver este documental, que es informativo, pero no llega a ninguna parte, y eso en parte me desilusionó, pero sabía que por la duración, no podía ser tan extenso. Pero definitivamente es una buena aproximación al tema, y siempre es bueno saber que hay creadores trabajando que hacen difícil para el espectador saber la distinción entre lo que es real y lo que es ficción.
Aunque lo vi en dos partes, porque a Ellen no le llama la atención esas cosas, y cuando llegó, me fui a cenar con ella, y a ver Dancing with the Stars, y luego Boston Legal, y luego The Daily Show, me preguntó si no quería comer viendo mi documental. La observé durante medio minuto, y no pude evitar carcajearme, le dije, “está bien que sí, pero no estoy tan enfermo como para botanear viendo este desmadre”, a lo que no tardó en agregar, “¿por qué? ¿necesitas una mano libre?”
Lo de hoy por la noche será otro Miércoles Raro de antología. La cinta se llama Day-Dream (Hakujitsumu ) , y está dirigida por Tetsuji Takechi. Es una pink movie de 1964, y si sabemos algo es que Japón tiene facilidad para las cosas bizarras. Su visión de la violencia y el sexo dista mucho de lo que estamos acostumbrados, eso puede incomodar a más de alguno.
Esto promete ser una de las proyecciones más raras que nos ha lanzado el Miércoles Raro.
Lo que sé al momento, es lo que leí en la sinopsis que escrió Lars:
La historia central se desarrolla en una silla de dentista (con todo y el sonido del taladro ese).
Luego leí la sinopsis en imdb:
Una joven estudiante de arte fantasea sexualmente sobre mujeres desnudas, vampiros y una bella paciente que vio en la oficina.
Por donde le quieras ver suena interesante. Ahora, el pink de por sí es todo un género en sí mismo, en ocasiones resulta irónico que el sexo en este tipo de películas resulta incluso aburrido, pero pues es que la cosa no va por donde crees. Si quieres la explicación breve, vi a este post que hice en el 2003.
Bueno, si no quisiste ir, tú te lo pierdes. Pero agregaría que muchos cineastas japoneses recurrieron primordialmente al pink porque era fácil para experimentar técnicas y estética, aplicar lo aprendido del new wave europeo, pero con sabor a sushi. Vamos a ver qué tal. Si sobrevivo, te cuento.
