i.
You’ve got your reasons
And me I’ve got mine
But all the reasons I gave
Were just lies to buy myself some time

ii.
Voy a empezar por celebrar que alguien decidió aventarse a hacer terror en México, digo, cualquier cosa que nos ponga a descansar de todas las películas aguadas y con temática decadente es un logro de entrada. Lamentablemente, el hecho de que no se haga terror en México, no significa que el género no tenga público, lo cual quiere decir que si vas a hacer algo, tienes que ponerte las pilas y verte creativo porque si crees que nadie ha visto The Ring o Tale of Two Sisters o El Resplandor o The Grudge pues prepárate para una sorpresa. Se respeta el intento, pero desafortunadamente esta película no tuvo nada que ofrecerme, la historia está llena de huecos y no hubo sustos o sorpresas. Me gustó el hecho de usar caras desconocidas (al menos para mí lo eran), y se manejó bien la atmósfera oscura, algunos personajes estuvieron bien trazados, pero luego de tantas incoherencias uno termina por desesperarse.

iii.
¿Y cómo comenzar con Niñas Mal? Más bien, ¿para qué perder el tiempo con Niñas Mal? La verdad, tenía curiosidad y casi de inmediato perdí concentración, y me puse a actualizar mi ipod mientras la película seguía en la computadora. Híjole, ¿qué onda con Sariñana? Digo, Hasta Morir no estaba mal, creo que jamás volvió, si quiera a intentar, hacer algo remotamente interesante. ¿Y Martha Higareda? ¿Deveras hay alguien en México que no la conozca sin ropa? No solamente fue una pérdida de tiempo total, sino un insulto a las personas que quisieran hacer cine en el país. Por eso el talento se les va, ¿hay o no hay dinero para apoyar proyectos interesantes? Si la generación Rebelde es tu audiencia, tu película está destinada a no salir con éxito del país. Vamos, ¿nadie lo entiende? El éxito de RBD es casi casi como el éxito de las películas del Santo (sin ofender el género de la lucha), pero la gente que ve la novela aquí, los gringos, creen que es una novela surreal y kitsch, solamente los mexicanos sabemos que esa novela, como todas las novelas y como este tipo de películas las estamos haciendo en serio. No mames.

iv.
Matando Cabos es de unas películas que sin proponérselo, te hacen pasar un buen rato. Alejandro Lozano hizo un buen trabajo con un guión que sin ser súper original, tiene buenas puntadas que te mantienen atento. No lo pensé decir, pero el Tony Dalton y el Kristoff, creo, ya me lo habían advertido, los odié por su jackass rip-off No Te Equivoques, pero hicieron buen trabajo aquí. No es un concepto nuevo, si conoces el trabajo de Tarantino o Guy Ritchie difícilmente serás sorprendido, pero… si buscas una alternativa nacional, esto es otro ejemplo de que sí se puede hacer cine así. En México, este producto puede ser llamativo, lamentablemente, si nos vamos a los mercados internacionales, Matando Cabos podría ser facilmente opacada por las décenas de películas que se hacen en este estilo en el resto del mundo. De las tres, me quedo con esta.