—tons, sí fuiste a ver el topo ayer.
—simón. muy chingona experiencia.
—¿y es de los setenta o qué pedo?
—sí, se realizó en 1970.
—¿y a poco también sale raúl astor?
—¿raúl astor?
—sí, ese es el que salía con el topo, ¿no?

pues bueno, ver el topo (no ese de arriba, no mames) en cine , con una copia en 35mm, prístina, la versión completa, con una audiencia respetuosa y animada, en el mejor cine del mundo será algo que siempre recordaré. le comentaba a kaleb al final, recuerdo que me tardé años en conseguirla para verla por primera vez. la busqué y la busqué, y al fin conseguí un bootleg medio chafa en vhs y verla me produjo satisfacción inmediata. fue como un logro. pero no se compara con verla en pantalla grande.
hace casi 5 años vería también en esa misma sala santa sangre, y estoy esperando ver la montaña sagrada también. le entendí más, y mi mente se abrió para absorber los mensajes de este western metafísico tan único.

me parece surreal el hecho de que ahora estos filmes saldrá a la venta, un sueño, pero finalmente el topo y la montaña sagrada estarán al alcance del mundo. ¿estará el mundo preparado a casi más 30 años de su producción?
me interesaba saber las opiniones de los presentes, sí, sabemos que es una cinta que avanza lento, pero sus momentos brillantes compensan la duración. ¿y qué importa si no todos la aceptan? jodorowski trabajo en méxico, y dudo que en su mente la palabra aceptación se paseo en algún momento. el topo, como metófora, al comercializarse puede perder un poco su status de culto (puede ver la luz del sol y cegarse), pero estará ahí para siempre. y yo quiero una copia.
