escribir es un deporte. si dejas de hacerlo pierdes condición, y te resulta difícil regresar a la página en blanco. yo necesito regresar a la forma. empezar a escribir más en este espacio es un buen inicio, supongo. supongo. supongo. supongo.

tengo el escritorio lleno de folders llenos de información, mi teléfono descansa en algún lugar y el ipod conectado escupiendo música que me mantiene atento. el monitor brilla y leo lo que escribo que no me satisface, pero me gusta sentarme y leer cosas que escribo. algunas ni siquiera creo que las esté pensando [lo cual es mentira, pues no puedes escribir sin pensar, ¿o si puedes?] luego llego a un punto donde creo que el párrrafo ya dio todo lo que tenía que dar, y espero contemplativo a ver el siguiente movimiento punto pausa creo que es tiempo de dar un punto y aparte

los puntos y aparte siempre me han servido como un nuevo comienzo. la oportunidad de mejorar el párrafo anterior. es lo más cercano a morir y renacer. con morir no me refiero propiamente al acto de dejar de existir, sino más bien a la renovación. alguien me dijo hoy que hubo muchas personas que fingieron su muerte cuando el 9/11 en nueva york. es la fantasía de todos, respondí. o de muchos. morir y renacer. si mueres ahora y vuelves a la vida uno siempre quisiera tener la oportunidad de regresar con la sabiduría y la experiencia que tenemos en la actualidad. yo no quisiera volver a pasar por la infancia, no quisiera volver a vivir la adolescencia. quisiera ser yo mismo, pero otro.

ese va a ser un tema central para el largometraje que le escribiré a ramiro medina. uno de los personajes desea eso, ciertamente. la oportunidad de empezar de nuevo. me parece un tema apasionante. la reencarnación sin dejar de existir. comienzo a sentir la inspiración. comienzo a sentir la emoción fluyendo entre mis pensamientos. esa vieja sensación que cuando la tienes la tomas por sentado, pero si te abandona la extrañas con nostalgia.

morir y renacer.
¿te diste cuenta de lo que sucedió en este post?