6. El Arracadas. Dir. Alberto Mariscal.
Este director tuvo una larga carrera, mas de 60 películas, la mayoría bastante malas. Es, algo así como un director de explotación. Vamos, el cine de explotación también existe en México, “El Caballo“, Alfonso Zayas fueron algunos de los actores que disfrutaron de una larga vida en las sexploitation mexicanas —la mujeres… no tan buenas, pero el esfuerzo se hace.

Mariscal no es mexicano, nació en Chicago (y también llegó a utilizar el nombre de Albert Marshall), en fin, es responsable de El Tunco Maclovio y Lo Blanco, Lo Rojo y Lo Negro (que también me gustaría ver luego como remake), entre muchas otras. En general, su cine fue populachero, y complacista, pero siendo niño, recuerdo un día, estando en casa de mi abuela (donde vi cientos de películas mexicanas en el canal de las estrellas), y sentado, tomando chocolate y comiendo unas mantecadas veo que va a comenzar esta película. Mi abuela apaga la televisión y se va a acostar, porque no le gustaba ver las películas que pasaban después de las 9 de la noche. Menos esas pelis de Vicenter Fernandez.

Me levanté, encendí la tele y veo a esta familia comiendo en el jardín, todos felices y de blanco. De pronto, aparece Doroteo Carrillo (Mario Almada), un verdadero hijo de puta acompañado de su pandilla de pelafustanes. No conforme con irrumpir con la felicidad de la escena, matan al padre de la familia, violan a la hija —en una escena brutal, un punto de vista sanguinario donde la pantalla se comienza a llenar de sangre), y para rematar, antes de largarse, Carrillo le arranca un arracada a la madre (Raquel Olmedo), dejándole la oreja goteando sangre.

Lo que viene es un viaje sanguinario, galopado por Mariano Landeros (Fernandez) en la búsqueda del asesino, por mandato de su madre, éste debe regresar con la arracada arrebatada, y Landeros utiliza la arracada restante. Es un road-movie campirano, muy en el estilo de Sam Peckinpah, donde la violencia, el humor y el sexo no pueden faltar. Mariscal, además, tiene un as bajo la manga: unas que otra canción ranchera. Aquí vemos a un Vicente diferente, más desaliñado y violento, en lo que considero uno de sus mejores papeles. El final de esta película es de antología, por cierto.

El Arracadas está basada, como muchas de las películas de Vicente Fernandez, en un corrido, y considero necesario este remake. Este es un antihéroe cien por ciento mexicano, y me atrevería a decir que posee los elementos necesarios para ser un cómic de lujo, al estilo The Preacher. Me encantaría ver a alguien como Robert Rodríguez convertir a este personaje en una franquicia o igual una serie de televisión. Podría hacerse algo así como esa caricatura de El Mago de Oz, donde Dorothy se tarda como 2 o 3 temporadas en llegar a la Ciudad Esmeralda. Me encantaría ver a Julio Bracho tomando este papel, y llevándolo al extremo con un villanazo que le daría a Héctor Bonilla. La música de Kinky y la fotografía de Norman Christianson (La Ley de Herodes) le vendría de perlas.