el tiempo transcurre diferente cuando estás en locaciones. arriba, todo mundo esperando a que me decida a proponer el plano. lo siento, no acostumbro llevar shotlist, y la idea de sentarme a realizar un story board es improbable, aunque me llama la atención. siempre sé lo que quiero, pero no sé cómo lograrlo. me gusta llegar a locación temprano y empezar a buscar rincones desde donde sería interesante contar la historia. mi cámara siempre debe estar en movimiento, no me gustan los tripoides.
ese fue uno de los retos porque a sundip le gusta trabajar fijo, y siendo él, mi director de fotografía, le tuve que mostrar varias veces lo que quería moviéndolo a él con todo y cámara.
aquí a la derecha estoy con amy y teena, buscando el mejor ángulo. disfrutando de un big gulp, creo era ice tea. mucho calor ese día. como siempre, portando el amuleto que suelo usar en los primeros días de filmación, mi camiseta de crónica de un desayuno que me ha acompañado en las últimas 5 producciones en las que he participado.
sabiendo cuán nervioso puedo ponerme, y adelantándome a todo ello, decidí vendarme los dedos para evitar tentaciones con las uñas.
han pasado demasiadas cosas en estas últimas semanas, muchas de ellos fuertes y personales. muchas de ellas sacudieron mi universo en diferentes niveles. muchas de ellas estuvieron a punto de terminarlo todo. hoy veo las fotografías de lo que llevamos, veo el guión de lo que falta y sonrío. la suerte no parece estar conmigo por momentos, pero aún así me sigo considerando una persona afortunada en muchos sentido.
las cosas que no he dicho te harían cagarte para adentro. pero pronto podré hablar más. muero por hacerlo.
esta es la prueba de lo neurótico que puedo ser…
