Sé que estoy súper pasado de moda, por apenas estar conociendo el trabajo de Sam Peckinpah, pero hay películas que me he negado a ver hasta no estar en las circunstancias adecuadas. En el caso de Straw Dogs, no quería limitarme a rentar un VHS en un video pirata para terminar decepcionado por la mala calidad. Es respeto lo que me mantuvo alejado del cine de Peckinpah, no ignorancia. Cuando encontré el DVD en Best Buy, de Criterion Collection supe que esa era la versión que quería ver, entonces me detuvo algo más. 40 dólares se me hizo un chingo, no porque no los tuviera sino porque con ese dinero suelo comprarme siempre dos, no una película, eso me llevó a la espera de una mejor circunstancia, esa llegó hace unos días en ebay donde conseguí esa misma película (dos discos con features muy interesantes) en 28 dólares. La película llegó ayer a mis manos y no pude aguantar las ganas de verla, fue un buen segundo plato luego de haberme aventado (por primera vez, gracias Tiburón, tenías razón) Ciudad de Dios. Hablemos entonces de Perros de Paja
Comienzo por mi aproximamiento al filme. La primera vez que leí ese nombre en español, fue en el videoclub que tenía una tía mía. Había un póster viejo, de esos que regalaban las compañías distribuidoras (videocine o videovision o de esas otras raras que no he vuelto a ver) con Dustin Hoffman sosteniendo una escopeta y apuntando sobre alguien fuera de cuadro. Una imagen sencilla, pero a la vez perturbadora. Había algo en esa fotografía que me inquietó, era precisamente el semblante impávido de Hoffman que al sostener la escopeta (un arma peligrosa) creaba un contraste único entre lo que es la guerra y la paz, la violencia y la serenidad. Luego el nombre Perros de Paja y la etiqueta de sólo para adultos con los adjetivos brutal, estremecedora por ahí, perdidos entre otras palabras, haciendo el paquete por demás sugestivo. Pero me resistí.

Straw Dogs fue filmada en 1971, en locación en una comunidad rural de Inglaterra. Peckinpah viene de haber dirigido The Wild Bunch y su fama comienza a proliferar. La historia rodea la vida de dos personajes David Sumner (Hoffman) y su esposa Amy (Susan George), quienes se recluyen en una villa, huyendo de la violencia que rodea a Estados Unidos en ese tiempo. Él es un académico que ha ganado una beca para continuar sus estudios y ella, es la esposa abnegada y un poco tonta que lo sigue. David descubre más que soluciones matemáticas en el tiempo que pasa ahí. Mi mala costumbre de leer más y más, me obligó a acercarme al film consciente. Sabía que iba a haber una escena perturbadora a la mitad, (SPOILERS!, si no te quieres enterar de lo que sucede, no pases el cursor por aquí: La esposa de David, es violada por dos hombres, pero en momentos, parece estar disfrutando la violación, hasta que la realidad le explota en la cara) y sabía que la conclusión sería devastadora, lo que no imaginé, es que la genialidad de Peckinpah te obliga a deshacerte de lo que conoces y te transporta a ojos cerrados por sus terrenos sin que tengas idea de qué va a suceder después. Angustia, fue lo que experimenté en la mayoría de la película, conforme avanzaba, sentía que se iba construyendo un muro que en cualquier momento se derrumbaría sobre mi. No hay confianza, el director conoce su oficio y aunque te trae de la mano, tú aún tienes los ojos cerrados.
La película sirve en varios niveles, pero no da respuestas y eso se agradece. Hay varias escenas que cuestionas, pero la trama no te responde y eso también la hace interesante, porque tienes que regresar a ella, tratando de buscar algo que no está ahí. La violencia no es estilizada, comprendo por qué pudo haber sido “maltratada” por la crítica en su tiempo, las dudas existenciales o los razonamientos se quedan en el pizarrón de David solamente. Más que glorificar la violencia, Peckinpah está en contra y se siente, porque te sientes responsable por lo que está sucediendo y no puedes hacer nada al respecto. ¿Confiar en la gente? ¿Habrá todavía gente buena en el mundo? Quien sabe. No lo sabemos ahora, ellos no lo sabían entonces. ¿Qué ha cambiado?
El personaje de Hoffman te desespera, pero entiendes su proceder, en un hombre convencional, y un hombre convencional rara vez se convierte en héroe y él tiene miedo. Su esposa lo recrimina, le grita, lo llama cobarde, pero ella tampoco es capaz de hacer algo al respecto. Tienen miedo. David todavía cree que la respuesta a los problemas reside en enfrentarlos, pero con la cabeza, es cuando se percata que hay personas que nomás no entienden de leyes cuando algo explota en él. Siempre se ha dicho que ante situaciones de peligro somos capaces de volvernos monstruos, aflora nuestro instinto. David tiene que defender a su esposa, su casa y finalmente, defenderse a él mismo, aunque eso signifique sacrificar todo aquello contra lo cual ha luchado.
Ya me extendí demasiado. Recomiendo esta película, y la recomiendo ahora, porque—ya no debería extrañarme—se prepara en Hollywood un remake: Fear Itself. Straw Dogs está basado en la novela de Gordon Williams: The Siege of Trencher’s Farm, ¿quien anda detrás del proyecto? Edward Norton, para producir y protagonizar. La presencia de Norton no es desalentadora, pero lo que me hace ruido es la gente alrededor, el guionista será Stuart Blumberg (Keeping the Faith, The Girl Next Door) y el posible director, John Polson (Swimfan).
Sobre esto, Norton habló mientras promocionaba The 25th Hour y acotó lo siguiente (contiene spoilers, no leas si…. ah, ya conoces el protocolo):
Moving swiftly on, the only other gig Norton has lined up is the intriguing Fear Itself, a loose remake of Sam Peckinpah’s Straw Dogs. This he can talk about, and does so in a typically frank manner: “Straw Dogs is an over-revered classic”, he states. “It’s very dated, a blunt instrument. You almost want Susan George to get raped —no estoy de acuerdo en esto, sufrí un chingo con esta escena—. Me and my partner Stuart Blumberg are interested in the themes of the movie and how to sophisticate it. We thought, ‘What if it wasn’t about a guy finding his inner animal, but about a real relationship that undergoes a crucible of violence?’”
Puta, esos últimos minutos… esa última media hora es intensa…
